Mi producción se mueve en el campo de la investigación artística, actualmente indagando en los terrenos del lenguaje y  la comunicación. He encontrado en el estudio de la voz y la palabra, de los silencios y la escucha, la posibilidad de analizar desde relaciones de poder y violencias sistémicas, hasta flujos de afecto y construcción de puentes. Converso para entender lo que sucede dentro y fuera de mí porque me interesa el lenguaje ubicado en el cuerpo; la conversación como pregunta y metodología. Antes de artista, conversadora.

 

Otro eje de mi producción está enfocado en  experimentar con las formas de socialización del trabajo artístico. Desde los proyectos colaborativos y la docencia, busco constantemente rutas para hacer común e involucrar a otres en mis procesos de pensamiento; apuntando a germinar alianzas, tanto permanentes como fugaces, que generen grietas en nuestras subjetividades e imaginarios. 

 

Mis proyectos no necesariamente insisten en soportes matéricos, muchas veces permanecen como acciones colectivas y performáticas, aunque otras también terminan desbordándose en ejercicios más plásticos como la instalación, los libros de artista o el video. La escritura, sin embargo, es una práctica que siempre está presente en mi forma de aprehender y habitar el mundo, persigo constantemente maneras expansivas de accionar el texto.

 

Deseo una producción artística que se aleje de las categorías fijas;

deseo y abogo por una producción artística que se desparrame.